18 mar. 2010

Las Damas de Blanco


A raíz de la muerte, por huelga de hambre, de Orlando Zapata se ha demostrado (una vez más) que los derechos humanos en Cuba siguen todavía fuera de la isla. Parecía que con la llegada al poder de Raúl Castro (hermano de Fidel Castro) la isla podía estar empezando a vivir una nueva etapa política con una serie de medidas de apertura. Pero nada mas lejos de la realidad, la idea de que Cuba pudiera vencer de una vez por todas al régimen dictatorial que lo mantiene ahogado es una utopía que aún en el siglo XXI no se ha superado.

Con la muerte de Zapata parece que de una vez por todas los cubanos están dispuestos a acabar con esta situación. La estela que ha dejado Zapata la ha recogido Fariñas, otro disidente Cubano que está dispuesto a morir para lograr imponer una democracia en Cuba.

Paralelamente, esta semana en La Habana las mujeres, madres y familiares (las damas de blanco) de los disidentes cubanos detenidos por el gobierno están manifestándose delante de la sede de la Unión de Periodistas Cubanos durante los 7 días de esta semana para conmemorar el séptimo aniversario del encarcelamiento de 75 disidentes (a día de hoy se encuentran en prisión 53) detenidos en el año 2003 acusados de conspirar con Estados Unidos para “subvertir” el orden interno en Cuba y condenados días después a 28 años cárcel.

El gobierno Castrista no reconoce, por el contrario, la existencia de presos políticos en la isla y asegura que en estos momentos a raíz de la muerte de Orlando Zapata existe una campaña mediática que convierte en “héroes” a “mercenarios” que trabajan al servicio de los Estados Unidos. Una vez más los hermanos Castro tratan de desviar la atención acudiendo al tema principal de sus justificaciones “los Estados Unidos”.