9 mar. 2010

Sevilla: La ciudad de las obras

Así es señores, más que “Sevilla: La ciudad de las personas” el eslogan debería tomar el título de esta entrada, ya que nuestra ciudad tiene mas “boquetes” abiertos que personas. Aquí el Ayuntamiento parece ver con buenos ojos tener todas las calles minadas de obras, en cualquier parte de la ciudad te encuentras con máquinas excavadoras, obreros, palas, picos, ¡aquí lo normal es ver las señales de tráfico amarillas!... y esto si la cosa va bien por que en muchas ocasiones podemos observar como las obras comienzan, montan un tinglado espectacular, cortan calles, desvían el tráfico, depositan todo tipo de maquinarias (en la “zona cero”)….y cuando toca trabajar allí no aparece nadie, si el día anterior al inicio de la obra estaba lleno de gente al día siguiente nos encontramos todo levantado y sin ningún obrero (¿Dónde estarán?, yo tengo la respuesta señores…están abriendo un nuevo “bujero” no se sabe donde)

Pero la cosa no queda ahí, por que todo lo que se levanta y se mantiene “a carne viva” cuesta un dinero, y ¿de donde sale?: de nuestros bolsillos, los mismos bolsillos de la gente que luego vota a los que deciden comenzar las obras.
Si ya llevamos bastante tiempo soportando la construcción de “las setas” en la Encarnación, lo que tuvimos que aguantar para que Sevilla tuviera un metro (y lo que auguro que nos quedará cuando empiece la construcción de la línea 2) , los carriles bici, el levantamiento de parte de la calle Ramón y Cajal…ahora la última “grasia” del Consistorio es la paralización de la obra que se está acometiendo en la calle Bueno Monreal para la realización de un carril subterráneo debido a que una de las tuberías de saneamiento más importante de la zona pasaba justo por allí (y que Emasesa ha aprovechado la circunstancia para hacerle mejoras) de risa, o ¿es que Emasesa no sabe donde tiene puestas sus tuberías?

Aquí las planificaciones previas parece que se hacen al tuntún y que las hojas de ruta no sirven para nada por que luego siempre se excede de tiempo y de precio (aún estamos pagando “las setas”….que no se de donde vendrán pero deben de ser de las mejores) y lo que no podemos hacer es que lo normal en esta ciudad sea “el retraso” (sino pasaros un día por la plaza de España y veréis a lo que me refiero).

Aunque amigos, de todo se tiene que sacar algo positivo y de esta situación no va a ser menos ya que díganme ustedes lo que deben estar disfrutando nuestros mayores al tener tanta obra que “supervisar” (Si los que abrieran las obras confiaran ese poder a estas personas seguro que acabaríamos mucho más rápido y hasta nos saldría más barato).

Solo me queda deciros, sevillanos de a pié, paciencia y buena cara, que con una sonrisa todo se sobrelleva mejor y aquí en Sevilla de eso sabemos una “jartá”.